Tipos de rocas
Recursos Minerales
Ambientes Sedimentarios: Génesis de Combustibles y Metales Base
Las rocas sedimentarias se forman mediante la acumulación, compactación y cementación de diversos sedimentos a lo largo del tiempo, un proceso conocido como litificación. Estos sedimentos se depositan a partir de un fluido (agua o aire) en diferentes entornos, tales como lagos, ríos, océanos y desiertos.
Este tipo de rocas juega un papel muy importante para reconstruir la historia de la Tierra, ya que contienen información del pasado y de los mecanismos de transporte de partículas.
Desde el punto de vista económico y de los recursos, los ambientes continentales, marinos y de transición donde se depositan estos sedimentos son fundamentales:
Carbón e Hidrocarburos: El petróleo, el gas natural y el carbón están estrechamente asociados a las rocas sedimentarias. El carbón se forma a partir de la acumulación, sepultamiento y alteración de grandes cantidades de materia vegetal (como hojas, troncos y musgos) a lo largo de millones de años. Este proceso requiere ambientes saturados de agua donde no hay oxígeno disponible, como los pantanos. Al aumentar la presión y la temperatura bajo capas de sedimentos, se expulsa el agua y los gases volátiles, concentrando el carbono. Las cuencas sedimentarias antiguas, como las que componen el subsuelo de Tierra del Fuego, son excepcionalmente ricas en estos recursos energéticos derivados de materia orgánica.
Hierro, Aluminio y Fertilizantes: Las rocas sedimentarias son también una fuente importante de hierro, aluminio, manganeso y fertilizantes. Estos elementos son a menudo el resultado de la meteorización química de rocas preexistentes, transportados en solución y luego precipitados para formar extensas llanuras y capas sedimentarias de alto interés extractivo.
Conclusión prospectiva: Para la exploración de hidrocarburos, hierro o aluminio, los geólogos deben buscar planicies continentales, cuencas antiguas o plataformas marinas donde hayan predominado procesos de sedimentación durante extensas eras geológicas.
Ambientes Ígneos y Bordes Convergentes: Crisol de Metales Preciosos y Radiactivos
Las rocas ígneas se forman conforme se enfría y solidifica una roca fundida, es decir, el magma, originado por una fusión parcial dentro de varios niveles de la corteza terrestre y el manto superior.
Composición Magmática: El oxígeno y el silicio son los constituyentes mayoritarios de las rocas ígneas. Sin embargo, la importancia para la minería de alto valor radica en que el magma también contiene pequeñas cantidades de muchos otros elementos, incluyendo trazas de minerales como oro, plata y uranio.
Cristalización y Concentración: Conforme disminuye la temperatura del magma, los iones pierden velocidad de movimiento y comienzan a unirse en una red cristalina estructurada. En las etapas finales de este proceso térmico, los fluidos hidrotermales asociados transportan las trazas de metales pesados hacia grietas de la roca huésped, concentrando elementos como el oro en vetas explotables.
El Rol de la Tectónica de Placas: Las mayores acumulaciones de magma no ocurren al azar, sino que están dictadas por los bordes de las placas tectónicas, las regiones geológicamente más activas de la Tierra. En los bordes convergentes, dos placas colisionan y una se hunde por debajo de la otra en un proceso llamado subducción. Debido a las altas temperaturas, la placa que se hunde comienza a fundirse poco a poco con los materiales del manto. Este mecanismo genera un poderoso ascenso de material magmático.
Conclusión prospectiva: La búsqueda de metales como oro, plata y uranio dirige a los geólogos hacia los márgenes de placas convergentes y zonas de intensa y antigua actividad volcánica. Allí, las altísimas fricciones y el derretimiento de la litosfera permitieron que el magma transportara estos elementos pesados hacia zonas accesibles de la corteza terrestre.