Teoría de la Generación Espontánea
Esta idea dominó por siglos y sostenía que la vida podía surgir de forma repentina a partir de materia inerte (no viva). Ejemplo de ello es que se pensaba que los gusanos nacían de la carne podrida o que los ratones surgían de ropa sucia mezclada con trigo.
Teoría Quimiosintética
Es la explicación científica más aceptada sobre cómo pudo aparecer la primera forma de vida en la Tierra primitiva, hace unos 3.500 millones de años. En la misma, se propone que la atmósfera primitiva (sin oxígeno, pero con gases como metano y amoníaco) y la energía de los rayos y volcanes permitieron que los elementos químicos se unieran para formar moléculas orgánicas simples. Estas moléculas se habrían acumulado en los océanos ("como una sopa"), volviéndose cada vez más complejas hasta formar los primeros sistemas aislados o pre-células.
Teoría de la Panspermia
Esta teoría sugiere que "las semillas" de la vida no se originaron en la Tierra, sino que llegaron del espacio exterior. Así, se cree que la vida (en forma de bacterias muy resistentes o moléculas orgánicas complejas) habría viajado a bordo de meteoritos o cometas que impactaron nuestro planeta.
Teoría de las Fuentes Hidrotermales
A diferencia de la "sopa" en la superficie, esta teoría sitúa el origen de la vida en el fondo del océano. En las chimeneas volcánicas submarinas, donde emana agua caliente cargada de minerales, se habrían producido las reacciones químicas necesarias para la vida, protegidas de la radiación solar extrema de la superficie primitiva.