El Gran Estreno de la Tierra
Todo comenzó hace unos 4.600 millones de años. En ese entonces, no había nada parecido a un planeta, sino una inmensa nube de gas y polvo estelar llamada Nebulosa Solar. Por efecto de la gravedad, esta nube empezó a girar y a contraerse, formando el Sol en el centro.
Los restos de polvo y roca que quedaron afuera empezaron a chocar entre sí. A este proceso lo llamamos acreción: pequeñas piedras se convertían en rocas gigantes que, al chocar, formaron 'protoplanetas'. La Tierra primitiva era un lugar violento, bombardeada constantemente por meteoritos. ¡Pero cuidado! Tantos choques y la desintegración de elementos radiactivos generaron un calor tan intenso que la Tierra se derritió por completo.
En este estado líquido ocurrió algo clave: la diferenciación por densidades. Los metales pesados, como el hierro y el níquel, se hundieron hacia el centro formando el núcleo, mientras que los materiales más livianos flotaron hacia la superficie para formar la corteza y el manto.
Finalmente, gracias a la actividad de volcanes furiosos, se liberaron gases atrapados en el interior, creando la atmósfera primitiva. Cuando el planeta se enfrió lo suficiente, el vapor de agua se condensó, llovió durante siglos y se formaron los primeros océanos.
¡El escenario para la vida estaba listo!
En la imagen, podemos ver las diferentes placas tectónicas de nuestro planeta, para entender mejor como se fueron desplazzando entre sí.
La historia de la Tierra - ¿Qué es esta roca flotando en el espacio que llamamos "hogar"?
Los científicos estiman que la Tierra tiene una antigüedad de aproximadamente 4.600 millones de años (M años), que es cuando se formó el Sistema Solar. El transcurso de ese tiempo ha estado acompañado de complejos procesos químicos, físicos y biológicos, que llevaron al estado actual de la Tierra.
Las rocas más antiguas que se conocen tienen de 4.000 a 3.800 millones años, y se encuentran en Canadá y Groenlandia.
La Tierra, con un radio promedio de 6.371 km, está constituida por cuatro partes principales: Núcleo Interno, Núcleo Externo, Manto y Corteza; estas capas se formaron cuando la Tierra comenzó a enfriarse y los materiales más pesados y calientes se hundieron, concentrándose en el centro.
El Núcleo, ubicado en la parte central, presenta una capa interna de material sólido y denso, llamado Núcleo Interno; mientras que la parte exterior, compuesta por roca fundida, se la conoce como Núcleo Externo.
El Manto tiene un espesor de aproximadamente 2.900 km y está constituido por distintos tipos de rocas. A ciertas profundidades las rocas se comportan como un medio visco-elástico capaz de fluir plásticamente, debido al estado parcialmente fundido de las rocas; por otro lado, a medida que aumenta la profundidad el medio se vuelve más rígido.
La capa más externa de la Tierra es la Corteza. Se podría decir que es como "la cáscara" del globo terráqueo, debido a su reducido espesor en relación al radio de la Tierra.
Las características de la Corteza son considerablemente distintas en los océanos que en los continentes. La Corteza Oceánica está constituida por rocas basálticas muy resistentes, con espesores que varían entre los 5 y los 10 km, mientras que las plataformas continentales tienen menor densidad que las anteriores, están formadas principalmente por rocas graníticas sobre un basamento de basalto, con un espesor promedio de 35 km que puede llegar a un máximo de 75 km.
La Corteza Terrestre es deformada, plegada y fracturada debido a las corrientes de convección térmica originadas en el manto, lo que explica el carácter irregular de la superficie terrestre. La división entre el manto y la corteza está caracterizada por ser una superficie donde se producen significativos cambios en la velocidad de propagación de las ondas sísmicas, y se denomina discontinuidad de Mohorovicic o simplemente Moho.
Análogamente a la división en capas mencionada anteriormente, existe otra manera de subdividir el interior de la Tierra considerando el comportamiento físico de las rocas: Litósfera, Astenósfera, Mesósfera, Núcleo Externo y Núcleo Interno; siendo los dos últimos los mismos a los mencionados anteriormente.
La Litósfera está constituida por roca rígida y comprende la corteza y la parte superior del manto, teniendo en total un espesor promedio de 100 km.
La Astenósfera, situada por debajo de la litósfera, está compuesta por roca parcialmente fundida que tiene un comportamiento físico de tipo plástico. El espesor promedio de esta capa es de aproximadamente 700 km.
La Mesósfera conforma principalmente una gruesa capa de roca rígida que se sitúa por debajo de la astenósfera, y se extiende hasta el límite con el núcleo externo.
Las temperaturas interiores de la Tierra varían desde unos 6.000º C en la parte central del núcleo hasta 1.000º C en la astenósfera.
A partir de estudios basados en el análisis de las secuencias de las capas de rocas depositadas, y de la evolución sufrida, a través del tiempo, de los distintos tipos de vida para adaptarse al medio en que se encontraban, los científicos establecieron cuatro Eras Geológicas:
Era Precámbrica (4.600 M años a 540 M años): Las primeras bacterias y algas que aparecieron sobre la superficie de la Tierra datan de aproximadamente unos 3.500 M años.
Era Paleozoica (540 M años a 250 M años): Aparecen los animales pluricelulares, con partes duras y exoesqueleto, como los Trilobites.
Era Mesozoica (250 M años a M 65 años): Aparecen los dinosaurios. Entre los 145 M años y los 65 M años (Período Cretácico), desaparecen los dinosaurios y aparecen los mamíferos y las aves.
Era Cenozoica (65 M años hasta la actualidad): Hace 4 M años, aparecen los ancestros del ser humano, mientras que el Homo-erectus hace solamente 2 M años.
Eras geologicas
Línea de tiempo geológica