¡Te doy la bienvenida al siguiente sistema, el sistema Respiratorio! Totalmente necesario para respirar... o bueno, debería decirte que respirar es más complejo que solo inhalar y exhalar, pero ya llegaremos a ello.
Como podes ver en la imagen, lo que vamos a estudiar es la anatomía y las funciones del sistema (aparato) respiratorio. La más importante de las funciones es el intercambio gaseoso: capta dos moléculas de oxígeno, las intercambia con el dióxido de carbono en los alvéolos, y elimina este dióxido de carbono, que en sí, es un producto de desecho producido por el proceso de respiración celular, que ocurre específicamente en las células de nuestro cuerpo.
Pero también, participa en regular el pH sanguíneo, entre 7,35 a 7,45. Se necesita mantener este nivel en la sangre constantemente, para las proteínas y las células: si es ácido, o sea, el nivel baja de 7,35, se puede producir acidosis, donde el cuerpo sufre una alternación respiratoria, ya que el cerebro al detectar esta baja, ordena una respiración extrema, en pocas palabras se hiperventila. También se puede producir un fallo cardiovascular, ya que el corazón no puede contraerse, lo que provoca que disminuya la presión arterial.
Y en el caso de una alcalosis, o sea, cuando el pH sube de 7,45, se producen problemas cardíacos, donde el corazón sufre arritmias e infartos.
Por último, también este sistema se encarga de uno de los sentidos, el de sentir el olfato. En nuestra nariz, hay receptores que captan el olor, y lo convierten en energía, el cual se transmite gracias a una gran célula llamada neurona, hasta el cerebro, donde lo interpreta, para convertirlo en el olor que sentimos. Pasa lo mismo con nuestros demás sentidos, para que ya vayas conociendo el proceso de nuestras neuronas.
Ahora bien, vamos con la parte anatómica del sistema respiratorio, primero empecemos viendo la estructura al completo:
Pulmones: ramificaciones
Sacos alveolares
Alvéolos y hematosis